Te acompaño en el sentimiento

Te acompaño en el sentimiento. Nunca me he sentido alguien mentiroso, es más, tiendo a decir la verdad compulsivamente y condeno toda forma de mentira, incluso la omisión de la verdad.

 

Pero me he sentido el más grande de los mentirosos diciendo eso. Te acompaño en el sentimiento. No, no era verdad. Y no porque no sintiera la perdida de ese familiar a quien se lo decía. O no porque me diera igual que a ese amigo, al que había dejado su mujer de toda la vida, estuviera desolado.

 

El tema es que no podía ponerme en su lugar. La falta de empatía suele brillar por su ausencia en mi carácter. Pero cuando ves a alguien que aprecias o incluso quieres, (en cualquiera de las variantes que tiene ese verbo) pasándolo mal sentimentalmente… no te gusta. Quieres hacer algo para que esté mejor. Y lo gracioso del asunto es que, dada la imposibilidad e impotencia que se siente en ese momento: mentimos.

 

“Te acompaño en el sentimiento”. No, no tienes ni idea. Seamos sinceros. Es una forma de “bienquedísmo” con esa persona, pero ninguno sabe por lo que está pasando. Incluso si has estado en una situación parecida. El dolor que siente esa persona ni lo acompañas, ni quieres, ni lo compartes, ni ganas.

 

Así que me he hecho una promesa, y espero que tarde mucho tiempo en decírselo a alguien pues será motivo de buena señal… No voy a volver a decir esa frase en la situación donde socialmente está estipulado que debe decirse. Lo siento oye. Lo cambiaré por un: “no me puedo imaginar por lo que estás pasando, pero lo siento” o algo así. Me sentiré mejor yo, si. Pero la otra persona sabrá que estoy siendo sincero.

 

 A veces, al menos en mi caso, prefiero una verdad que se salga de lo normal, que una mentira generalizada y socialmente aceptada.

Os acompaño en el sentimiento.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*