La Guardia Civil y la desaparición de la valentía de los antisistema

Escrito por Stella Firinu:

¿Os acordáis cuando los okupas -categoría a la que pertenecía también la actual alcaldesa de Barcelona- y los antisistema montaron todo aquel revuelo para impedir el desalojo y el derribo de Can Vies? Esta gente puso patas arriba el barrio de Sants con acciones violentas que provocaron innumerables destrozos en el mobiliario urbano y también a las propiedades privadas de la zona. Los enfrentamientos con la policía convirtieron Sants en el teatro de una guerra urbana.

¿Os acordáis cuando los okupas, apoyados por los antisistema de la CUP, se enfrentaron violentamente con los Mossos que debían llevar a cabo el desalojo del llamado “Banc Expropiat” por el que el Ayuntamiento había dejado de pagar el alquiler? Decenas de encapuchados causaron violentos disturbios en las calles de la vila de Gracia enfrentándose con la policía que los tuvo que aguantar estoicamente a pesar de los ataques y las provocaciones.

¿Os acordáis de todos los escraches organizados por los antisistema y también por los que ahora se sientan en los escaños del gobierno municipal contra todo aquel que no comparta sus ideas, contrarias a todo tipo de desarrollo económico y que no se conformara con sus pretensiones de pobreza difundida? Y aquí se podría emprender todo un discurso sobre la pobreza solo propugnada por estos grupos a los que no les falta todo tipo de aparato tecnológico de última generación. Pero no es este el momento.

¿Os acordáis cuando los jóvenes cupaires de ARRAN, llevaron a cabo unos ataques contra los turistas culpables -según sus teorías a favor de la regresión económica- de echar a los ciudadanos de sus barrios?

Bien, ¿dónde se han metido todo estos “valientes” ahora que la Guardia Civil patrulla las calles de la ciudad? ¿Dónde se han metido ahora a protestar? ¿Ya se les ha pasado toda la valentía delante de un cuerpo militar que probablemente no les dará ese “respeto” que, en cambio, el Gobierno impuso a los Mossos por instancia de la CUP? Un “respeto” impuesto desde arriba, no merecido por los respetados (la vulneración de los derechos ajenos nunca merece respeto) ni querido por los que solo se tuvieron que conformar.

Los okupas han decidido quedarse en casa de los padres y no salir a protestar violentamente. No hay escraches ni pistolas de agua llenas de orina. Los argumentos del miedo a recibir personalmente y sobre el cuerpo una actuación de contenido castrense vencen sobre el “postureo”.
Artículo publicado originalmente por Stella Firinu en la página La Irreverent 

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