El nuevo Belén de Ada Colau con un refugiado escondido

Bueno bueno… pues ya es Navidad. Daremos el inicio a tales fechas haciendo caso del calendario y siguiendo la tradición, aquella que dice que el primer fin de semana de diciembre se desempolva el árbol, las guirnaldas y las lucecitas. Obviaremos las fechas que intentan meter con embudo las grande marcas, pues si les hacemos demasiado caso, Mercadona conseguirá que nos veamos comiendo polvorones en la playa entre baño y baño.

Al tema que me lío. Un año más la señora esa que se disfrazaba de abeja Maya y que gobierna una de las ciudades más importantes del mundo como si de un Casal Okupado se tratara, ha vuelto a dar la nota. De verdad, la admiro. Ya lo dije en su día con sus amiguetes piojosos de la CUP, los admiro. Ese afán de superación. De llevar el límite un poco más allá. De pulverizar sus marcas y el listón cada vez más alto, me abruma. En serio, cuando uno piensa que no se puede sobrepasar el límite de ridículo y estupidez… amigos míos… lo consigue. Demos un contundente aplauso al Belén de Barcelona 2017. ¡Bravo!

Foto: EuropaPress

El pseudo Belén de este año consta de 25 siluetas de metacrilato y luces led. Pinchadas en un palo. Sí, sí, como la expresión que acabas de pensar. Lo divertido del asunto, es si te fijas en las figuritas. Que sí, que este año ha incorporado figuras del Belén tradicional. Por fin. Y no es que yo sea religioso, oye, pero un Belén es un Belén. (Consejo gratis: Ada, si quieres darle trabajo a tus amiguetes, esos que hacen ceniceros con latas de coca cola, o malabares en los semáforos… aprovecha otras fechas).

Como iba diciendo, me alegro de que vuelvan a aparecer algunas de las típicas figuras navideñas. Me había preocupado. Pensaba que, con el afán de querer tanto a otras religiones, quizás se le iluminaba el cerebro y ponía una imagen de Mahoma. Y entonces la liábamos. Pero no, por suerte la iluminación de depende que partes, es de bajo consumo. Gracias a dios.

La verdad es que no entiendo demasiado algunas de la figuras que han colocado… ¿qué pinta un gato? ¿y un perro? Que por cierto, el perro no se sabe si es eso, o un velociraptor sacado de Jurassic Park pero en fin, todo “bien”. Todo bien hasta que veo esto:

¡Oh! Amigos míos, que nos la han colado (juro que no hacía mofa con el apellido). ¡Un refugiado! ¡Han plantado un refugiado en el Belén de Barcelona! Además ahogándose. Me parece increíble y de mal gusto. Me parece de traca que esta señora utilice (una vez más) cualquier ocasión para poner a su disposición los medios que le brinda el Ayuntamiento de Barcelona para publicitar sus inclinaciones, deseos o ideales políticos.

Feliz inicio de Navid… perdón, de solsticio de invierno.

 

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